

Inicialmente pensé que arreglar este aparato sería únicamente limpiarlo mucho, cambiar bombillas y reponer algunas gomas rotas.

En el lugar que lo compré lo conecté a la red eléctrica y parecía funcionar. Al menos eso supuse cuando comenzaron las luces a parpadear.
Más tarde comprobé que la cosa se iba a complicar. No tenía esquema ni manual que me orientase acerca del funcionamiénto. Le habían quitado el monedero que permite poner las partidas. Y varios cables estaban cortados. Esto es lo peor que te puedes encontrar en una reparación.
Me compré una caja de fusibles de varios valores y un paquete de tabaco. Esa misma noche empecé a investigar. Comencé revisando los fusibles, había uno roto, lo cambié pero ese no era el problema.
No sé porqué se le fundió al propietario anterior, pero estaba claro que los cables cortados y un fusible roto indicaban que alguien había pasado por allí.
Decidí aparcar la tarea y buscar en internet datos sobre esta máquina. Afortunadamente dí con el fabricante pero para mi desgracia, hacía 20 años que ya no se dedicaban a esto. Encontré los repuestos que me hacian falta y conseguí un esquema. Ahora todo era más claro. Pero no funcionaba.
Limpia, con las gomas nuevas, todas las bombillas lucían, el tablero de juego pulido y abrillantado. Todo un lujo, pero no funcionaba.

Uno de esos días aciagos, investigando el conector del monedero, logré poner una partida. No sé como ni porqué, pero puse una partida. Las luces brillaban como nunca, la musica , los flippers y rebotadores. Después de dos semanas dedicándole horas y horas, aquello fue emocionante.
Traté de repetir aquella secuencia de movimientos que me premiaron con una partida. Al final la máquina volvió a bloquearse. Así estuvo otra semana más. La suerte del novato.
Encontré la pista en esos siete cables de colores. Comencé a medir tensiones entre ellos, ver a dónde iba cada uno, tratar de encontrar el porqué de cada linea.
Estudíe un monedero que conseguí de otra máquina y diversa documentación técnica de la época.
Averigué muchísimas cosas. El monedero o selector de créditos, genera un tren de impulsos de acuerdo a la moneda que ha validado. Así pues una moneda de cinco duros son dos impulsos en medio segundo y una moneda de veinte duros, son cuatro impulsos en medio segundo. Todos los impulsos que no estén en este tiempo (más largos o en menor número) hacen que la máquina detecte manipilación indebida y provocan el bloqueo de la misma.
Este era el problema. La máquina permanecía bloqueada porque se había manipulado mal el monedero.
Instalé un pulsador con un supresor de rebotes y un generador de pulsos de acuerdo a las monedas de cinco duros, y ahora ya se puede jugar.
Recuerdo una máquina como esta que habia en el Karma. Horas y horas jugando a esta y al Tapper, la de poner cervezas. Tardes largas, de viernes de verano, y luego a la Pachá. No éramos tan crios, 16 o 17 años.
Que tiempos…..





























